La violencia le ganó al amor

Que gusto daba cuando en los diferentes estadios del País se veía familias enteras apoyando al equipo de sus amores, donde padre, esposa e hijos asistían con total tranquilidad a disfrutar de un partido de fútbol y los cánticos que entonaban eran de verdadero apoyo a sus clubes, sin burlas u ofensas al rival en cancha, así como también hinchas de los dos clubes sentados en la misma.

Esos entrañables momentos en nuestro fútbol duraron hasta mediados de la década de los noventa, yo mismo fui participe del buen ambiente que se vivía en aquellos días cuando en un Clásico del Astillero, correspondiente a la Copa Libertadores del año 1994, me senté en la General Sur del Estadio Monumental de Barcelona con la camiseta del Club Sport Emelec y nadie ni siquiera me silbo, peor insultarme o intento de agredirme, hasta tuve la fortuna de toparme con amigos del colegio en el que estaba y la pase mucho mejor, esa noche Emelec le ganó 1 – 0 a Barcelona y una vez que el partido concluyó, todos nos retiramos en paz y haciéndonos bromas propias de la muchachada del colegio.

Pero esos días de paz y verdadero goce ya son sólo un mero recuerdo, lastimosamente el escenario ha dado un giro radical hacia lo malo y ya uno lo piensa 10 veces antes de ir a un estadio, y no solo por el factor económico, primordialmente por el tema de la inseguridad que reina en varios de los escenarios deportivos a causa del cáncer denominado BARRAS BRAVAS

Es ahí donde yo me pregunto en que momento perdimos el horizonte y dejamos que la violencia gobierne la pasión del fútbol, porque las autoridades competentes no han hecho nada para erradicar este cáncer, porque los encargados de reformar la ley no han creado penas ejemplarizadoras como si se ha hecho en otros países (si siempre se copia lo malo, porque no lo bueno y seguimos el modelo Británico que desapareció a los Hooligans que tanto desmanes y víctimas ocasionaron), porque después de casi 10 años que ocurrió el fatídico accidente en donde murió un menor de edad en una suite del Estadio Monumental de Barcelona, a causa de una bengala que salió de la localidad donde siempre se ubica la Sur Oscura, nunca se encarcelo al o los culpables de este desafortunado hecho, o tomando este lamentable precedente se haya dado inició a la Reforma de la Ley del Deporte que tanto necesita este País no de ahora, sino desde aproximadamente unos 15 a 18 años atrás, cuando se dieron los primeros brotes de violencia.

Que vergonzoso es tener que comentar sobre un escenario tan grotesco, pero ante lo sucedido hace 9 días atrás (tema que todos conocemos, y que no es necesario entrar en detalles), no encuentro otro camino que seguir insistiendo a las autoridades competentes para que tomen cartas en el asunto y le pongan un hasta aquí a la violencia, debería ser uno de los primeros Decretos Presidenciales del futuro gobierno el reformar la Ley del Deporte, y así poder castigar severamente a todos los que cometan actos vandálicos dentro de un estadio, sumado al destierro de por vida a los diferentes escenarios deportivos del País; es eso o dejar que la violencia le siga ganando al amor que cada Ecuatoriano profesa por su equipo.

 

 Redactado por: Eduardo Molina Landeta.

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